miércoles, enero 6

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28/02/15

Buscando el camino de regreso, me perdí en un laberinto de miradas de doble filo.
Senderos enredados, una mezcla justa de aceptación y rechazo.
Caminos sin salidas, espaldas dadas vueltas y brazos cerrados.
Naufragando en una caja, lejos del mundo y de mi mundo, flotando en el aire a la espera de la salvación.
Nadie que me rescate ni nadie que rescatar.
Simplemente solo.


. . .

26/02/14

El lobo blanco, el lobo negro.

En el Limbo de oscuridad, él amasaba la noche.
Ya sus pasos se oían lejanos cuando ella salió de su escondite.

       
. . . 


16/01/14

¿Dónde está esa luz que tenía forma de sonrisa eterna?
Aquí está. Arrastrada por las cadenas de la soledad, sedienta de sangre, moribunda...



Y el destino dibujo una sonrisa en sus labios, como si supiese que ella, ya no queria vivir...

. . .  


25/09/13

¿Alguna vez, sentiste que no existías?
¿Alguna vez pensaste que nadie te conocía?

. . .  

26/06/13

Narana nana, narana nana, nanarana...♫♪

La música se espacia por todos lados. Bajo sus pies, las semillas olvidas renacían en la dura tierra. Tras cada uno de sus pasos, la vida volvía a sonreír. Y allí donde se posara su sombra, nadie se atrevería a mentir.

Narana nana, narana nana, nanarana...♫♪

Aquella, era mucho más que una simple melodía. Era un camino único y eterno, que se ocultaba en lo profundo del tiempo. Era un camino impredecible y salvaje. A cada segundo se hacía y deshacía, pero nunca dos veces por el mismo lugar pasaría.

 Narana nana, narana nana, nanarana...♫♪ 

Se acercó hasta la sutil línea que separaba la arena del lago, el cielo del fuego. Y allí se sentó, mitad cantando mitad soñando, detrás de la línea, en la arena, sobre su lado. A medida que el sol se iba ocultando, a su alrededor, planta tras planta, iba brotando. Las criaturas pronto llegaron, y a su lado jugaron y pasearon.





La angustia - 06/01/12

Era una angustia opaca,
de colores suaves, en tonos pasteles.
Era una angustia agria,
de un sabor viejo que se avinagraba.
Era una angustia de no sé donde,
no sabía de dónde venía, y mucho menos hacia donde iría.

Era una angustia, y como toda angustia,
dolía...
Y el dolor me daba miedo,
miedo que siempre tengo.

Cuando todas las esperanzas estaban en ello,
el rechazo era funesto.
Había dolor, había miedo.

Sin esperanzas, que razón podría,
en esta mente mía,
despejar, aquella verdad relativa.

Era una angustia chillona,
que aturdía y no escuchaba.
Era una angustia tibia,
en el cuerpo se asentaba, y no sería olvidada.
Era una angustia soñada,
pues de ilusiones nacía, y en quimeras volaba.

Era una angustia, y como todo angustia,
mataba...