Dos bestias en mi corazón, dos bestias con nombres de miedo. Un dragón con forma de pérdida, y otro, con forma de incertidumbre. Una anidando en lo que fue, la otra alimentándose de lo que podría ser. Uno desgarrando el presente, el otro también. Dos dragones en mi alma, y una sola sustancia.
Dos bestias con garras de pánico, dos dragones con llamas lavativas.
Dos dragones con ojos de entendimiento, dos bestias con alas de libertad.
Dos bestias con el poder de destruirme, dos dragones con la fuerza para salvarme.